PRIMER ECUATORIANO EN LLEGAR AL POLO NORTE
 
PRIMER ECUATORIANO EN LLEGAR AL POLO NORTE
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PRIMER ECUATORIANO EN LLEGAR AL POLO NORTE
 
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El primer ecuatoriano en llegar al polo norte fue Fernando Valero Delgado, en una expedición científica a la que fue con un grupo de compañeros de trabajo desde Alemania hasta el Polo Norte, en el año 1996, yo trabajo para el Instituto Alfred Wegener para investigaciones polares y marinas en Bremerhaven, Alemania, y participé en una expedición en cooperación con Suecia y arribamos en junio de 1996 al Polo Norte. Yo tengo un certificado del Consulado ecuatoriano en Suecia que lo testifica. Segundo: las temperaturas máximas en polo Norte varían entre 0 y menos 40 (en invierno), temperaturas de menos 75 grados Celsius hay solamente en polo Sur. En una de mis cercanas expediciones en el continente Antártico, conocí lo que significa menos 50 grados, allí en invierno, y dependiendo de la posición, se puede sentir hasta menos 89 grados, pero esto no es posible en el polo Norte.
Gracias Fernando Valero.


NOTICIA TOMADA DE DIARIO HOY DE QUITO:

ECUATORIANO CONQUISTA EL ARTICO
TEXTO TOMADO DE DIARIO HOY
Publicado el 16/Julio/1998 | 00:00

http://www.hoy.com.ec/noticias-ecuador/ecuatoriano-conquista-el-artico-1159-1159.html

Guayaquil. 16 jul 98.
Un ecuatoriano realizó hace dos años una
expedición al Polo Norte como miembro de
una fundación alemanaque realiza estudios de física del hielo en ese lugar. Tiempo
más tarde, Fernando Valero Delgado acepta una entrevista porE-mail desde su
residencia en Bremerhaven (Alemania) para dar a conocer sus experiencias.

Fernando Valero Delgado, jamás se imaginó que a sus 38 años
se convertiría en el primery único ecuatoriano en participar en
1996 de una expedición al Polo Norte
como miembro del departamento de Física
del (AWI)Alfred-Wegener-Institut para investigaciones polares y marinas de Alemania.

Efectivamente, el hecho de que la bandera ecuatoriana flamee en el frío ártico significó un verdadero motivo de orgullo
para el país y para Valero, quien asegura deberle el mérito de lo que es ahora a la buena visión de su madre, Laura Delgado,
quien invirtió el producto de su trabajo en su educación.
Valero está casado con la alemana Margaretha Schoenhoeft, de
37 años, y tiene cuatro hijos.
Asistió al Instituto Abdón Calderón, luego al Vicente Rocafuerte y a la Universidad
de Guayaquil (Facultad de Medicina), pero no culminó sus estudios.
Posteriormente, en 1988, ingresó a la Escuela Superior Politécnica de
Bremerhaven gracias a la ayuda de su hermana, quien también estudió en ese centro.
En esta entidad educativa estudió Tecnología de Alimentos y luego Procedimientos Técnicos Industriales. Durante este tiempo trabajó en el
instituto de Bremerhaven para Tecnología
de Alimentos y Procesamientos Técnicos y luego en el AWI, donde se encuentra actualmente.
Desde aquí -explica Valero- se le abrieron las puertas, "ingresé primero al departamento de Geofísica como laboratorista para el laboratorio frío en el área de los experimentos de física de hielo".
Más adelante, en 1994, con fondos del proyecto multinacional Laptev See, ingresó como técnico al departamento de Física, y
desde agosto de 1997 tiene un puesto fijo en el departamento de Geofísica del AWI.
La expedición Remote sensing of the sea ice in the high Artic es un proyecto
conjunto de algunos países (Suecia, Alemania, Rusia, Finlandia, Noruega) que consiste en observaciones de lugares
hostiles como el ártico, donde el estado del tiempo impide observaciones duraderas ya que por lo general la capa de hielo
y las continuas tormentas impiden el acceso al Polo durante muchos meses al año.
El AWI participó con cuatro grupos: geofísica marina, biología, geoquímica y física, en este último estuvo Fernando
Valero como asistente técnico. La primera parte de la expedición se inició el 18 de julio de 1996, aquí se tomaron
muestras de sedimentos marinos.
El 20 de agosto del mismo año, los participantes provenientes
de diferentes países e instituciones se reunieron en San Petersburgo para viajar, al día siguiente, en uno de los aviones de la Fuerza Aérea rusa a través de la costa Norte hasta llegar a Dickson, en el Norte de Siberia.
Allí, relató Valero, se realizó un trasborde a helicópteros rusos para llegar hasta el barco. "Cabe anotar que recorrimos
en helicóptero más de 1.500 km, por lo que tuvimos que hacer un par de estaciones para abastecernos de combustible",señaló.
Una de las cosas más interesantes de esta experiencia -expresó- fue el trabajo en conjunto con personas de diferentes nacionalidades. "Aquí se puede observar la
diferencia de mentalidades, lo que no impide que el trabajo conjunto se realice bien".

Añadió que en el barco se trabaja normalmente la mayor parte del tiempo, a pesar de que hay varia comodidades. "Durante la travesía se organizan actividades para mantener en movimiento a aquellos que pasan sentados días enteros frente a las computadoras en espera de la próxima imagen del satélite que
permita continuar con el trabajo", explicó.
Intercambio de experiencias Torneos de pimpón para quienes necesitan relajamiento
muscular, una cabina-bar donde se puede pasar un par de horas amenas, entre otras actividades, forman parte de los espacios
creados para la recreación de los tripulantes.
Respecto del idioma que se habló durante la expedición, el oficial fue el inglés, aunque dijo que gracias a sus conocimientos de ruso y alemán pudo comunicarse con los demás tripulantes, que en su mayoría se parecían a los latinos en su forma de ser.
"En el Polo Norte no hay nada más que observar que no sea hielo, si no hubiese sido por la presencia del barco y el
hecho de que nosotros habíamos llegado a ese punto, ese mismo lugar no hubiese tenido importancia alguna pues todo luce
igual", señaló.
En otra expedición -manifestó- sufrió una amarga experiencia, ya que en la mitad del trabajo, al hacer pruebas en el hielo,
se fracturó la tibia y tuvo que pasar el resto del tiempo en el barco, sin poder bajar a hacer las investigaciones
científicas.

"El trabajo científico está más cerca a la teoría y los conocimientos adquiridos basados en esta han hecho que la técnica se desarrolle especialmente en las últimas décadas", acotó.
Aclaró con un ejemplo el tipo de trabajo que desarrolla actualmente en el instituto.
"Problemas como qué medio de contraste utilizo a una temperatura de -20 grados sin que se congele y sin que se mezcle el objeto a contrastar o cómo corto una lámina delgada de hielo con un espesor de 400 micrómetros sin que esa muestra se destruya, son problemas que con un poquito de ingenio y ayuda de la teoría, se pueden resolver", indicó. Valero indicó que tenía planes de regresar al Ecuador, pero
"lo que nosotros pensamos y deseamos no siempre se puede realizar. Yo tengo esposa e hijos, un trabajo que me llena de
satisfacción, además los conocimientos adquiridos en los últimos siete años son tan específicos que no los voy a poder
aplicar allá".
Señaló que está planeada otra expedición para el 2001 en que se prepara la extracción de un núcleo de hielo en el
continente antártico y es posible que él participe de esa aventura.
Noticia en la web:
http://www.hoy.com.ec/noticias-ecuador/ecuatoriano-conquista-el-artico-1159-1159.html
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